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La Coctelera

MAS CULTURA

 

Dama de Elche

La dama de Elche, junto a la dama del Cerro de los Santos y la de Baza (las tres en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid) son tres excepcionales ejemplos de escultura ibérica. Es un busto de carácter funerario con influencias del arcaísmo griego y el arte púnico. Resalta la ornamentación de su tocado con dos rodetes a ambos lados del rostro.

Scala/Art Resource/age fotostock

 

 

El encantador de serpientes

El ordenado diseño de hojas y fl

ores entretejidas, la imaginería selvática y el sentido armónico de la naturaleza son característicos de la obra de madurez de Rousseau. El encantador de serpientes (1907) es un ejemplo de las obras de tema fantástico y escenario tropical que comenzó a pintar en la década de 1890.

 

Venus de Willendorf

La Venus de Willendorf data de los años 30.000-25.000 a.C. y es la primera escultura que se conoce en la historia del hombre. La figura, labrada en piedra caliza, mide tan sólo 11,5 cm de altura, y representa un mito sobre la fertilidad.

Ali Meyer/Bridgeman Art Library, London/New York

 

Jefe maorí

En este retrato, pintado por Charles Frederick Goldie en 1907, aparece Te Aho Te Rangi, jefe maorí, profusamente tatuado y ataviado con pendientes y un colgante de aguamarina en forma de contorsionada figura humana. Su mantón ha sido quizás confeccionado con tejido de lino y hebras de pelo de animal. El Moto (tatuaje) era un signo de rango social, que se aplicaba en hombres y mujeres. Los tatuajes se hacían frotando con tinte las incisiones realizadas en la piel.

Russell-Cotes Art Gallery and Museum, Bournemouth/Bridgeman Art Library, London/New York

 

 

Magdalena Penitente

Esta talla, titulada Magd

alena Penitente (1664, Museo Nacional de Escultura, Valladolid), es obra de Pedro de Mena. La representación de santos en actitud de penitencia es uno de los temas más importantes del barroco en los países católicos. En este caso, María Magdalena, ataviada con una túnica, expresa su arrepentimiento ante la cruz.

Museo Nacional de Escultura, Valladolid, España/Bridgeman Art Library

 

 

El archiduque Leopoldo en su galería de pinturas

David Teniers el Joven inmortalizó en varios cuadros la colección de arte del archiduque Leopoldo Guillermo de Austria, para quien trabajó como pintor de cámara. Uno de ellos es el de la imagen, pintado en 1651, que se conserva en el Real Museo de Bellas Artes de Bruselas, Bélgica.

Gianni Dagli Orti/Corbis

 

 

Detalle de la iglesia de Wies, Alemania

El arquitecto alemán Dominikus Zimmerman

n proyectó la iglesia de peregrinación de Wies, cercana a Munich (Alemania), construida entre 1745 y 1754. La relativa austeridad del volumen exterior de este templo contrasta con la profusión decorativa de su espacio interior, que goza del delicado efecto lumínico característico de la arquitectura barroca y rococó.

Scala/Art Resource, NY

 

 

 

El Libro de los muertos

El Libro de los muertos (c. 1310 a.C.) era un texto egipcio con oraciones, sortilegios e himnos que utilizaban los muertos para guiar y proteger el alma en el peligroso viaje hacia la otra vida. Esta sección de dicho libro muestra el juicio final de un difunto, el escriba real Hu-Nefer, ante Osiris, dios de los muertos. Jeroglíficos e ilustraciones reflejan el ritual en que se pesaba el corazón del difunto antes de lograr la vida eterna.

Bridgeman Art Library, London/New York

 

 

Talla de madera vikinga

En esta talla medieval, procedente de la puerta de una iglesia noruega, se manifiestan las formas sinuosas del arte vikingo, que en muchos casos representan animales y figuras humanas. Éste es un episodio de la leyenda del héroe Sigfrido en la que vemos a su enemigo, Gunter, tocando el laúd con los pies mientras yace moribundo en el foso de serpientes.

Werner Forman/Art Resource, NY

 

 

 

Los vikingos

Recreación de una embarcación vikinga. Con este tipo de naves, los vikingos surcaron los mares en los siglos IX y X, durante la edad media.

Corbis

 

 

Buskr de masoneria

 

Burgos, España

Si hay algún elemento que identifique a la ciudad castellanoleonesa de Burgos es su bella catedral gótica, que vemos en la imagen. Capital de la provincia homónima, su casco antiguo constituye un paseo por el arte español, particularmente el medieval. Además de la catedral, esta rica ciudad histórica cuenta con otros edificios religiosos destacados, como las iglesias de San Lesmes, San Nicolás, San Esteban, San Gil, el monasterio de las Huelgas o la Cartuja de Miraflores, y con interesantes monumentos civiles, como la plaza de Carlos III (en la que se halla el ayuntamiento), el arco de Santa María, el puente de San Pablo, el castillo o la Casa del Cordón.

Archivo Fotografico Oronoz

 

 

San Isidoro, León

La colegiata de la ciudad española de León está dedicada a san Isidoro. Su construcción, iniciada a finales del siglo XI, culminó en el siglo siguiente. Es una de las más destacadas muestras del románico del Camino de Santiago. En esta foto aparece la cripta, en la cual se encuentra el panteón de los reyes de León, decorada con excelentes frescos de mediados del siglo XII sobre las bóvedas de crucería.

Archivo Fotografico Oronoz

 

 

 

Silla baluba

tallada en madera. Los miembros del pueblo baluba emplean este tipo de asientos durante las ceremonias de investidura de un nuevo monarca. La figura femenina representa a los antepasados del rey.

Werner Forman/Art Resource, NY

Bauhaus

 

Bauhaus, escuela alemana de arquitectura y diseño que ejerció enorme influencia en la arquitectura contemporánea, las artes gráficas e industriales y el diseño de escenografías y vestuario teatrales. Fue fundada en Weimar en 1919 por el arquitecto Walter Gropius que pretendía combinar la Academia de Bellas Artes y la Escuela de Artes y Oficios. La Bauhaus, basada en los principios del escritor y artesano inglés del siglo XIX William Morris y en el movimiento Arts & Crafts, sostenía que el arte debía responder a las necesidades de la sociedad y que no debía hacerse distinción entre las bellas artes y la artesanía utilitaria. También defendía principios más vanguardistas como que la arquitectura y el arte debían responder a las necesidades e influencias del mundo industrial moderno y que un buen diseño debía ser agradable en lo estético y satisfactorio en lo técnico. Por lo tanto, además de las clases de escultura, pintura y arquitectura, se impartían clases de artesanía, tipografía y diseño industrial y comercial.

El estilo de la Bauhaus se caracterizó por la ausencia de ornamentación en los diseños, incluso en las fachadas, así como por la armonía entre la función y los medios artísticos y técnicos de elaboración.

En 1925 se dedicó a la construcción de una serie de sobrios edificios rectangulares de hormigón y cristal en Dessau, especialmente diseñados para ello por Gropius. El estilo de este movimiento se tornó aún más funcional e hizo mayor hincapié en la expresión de la belleza y conveniencia de los materiales básicos sin ningún tipo de adorno. Otros arquitectos y artistas sobresalientes que componían el cuerpo de profesores de la Bauhaus fueron el pintor suizo Paul Klee, el pintor ruso Wassily Kandinsky, el pintor y diseñador húngaro László Moholy-Nagy (que fundó el Instituto de Diseño de Chicago siguiendo los mismo principios de la Bauhaus), el pintor estadounidense Lyonel Feininger y el pintor alemán Oskar Schlemmer.

En 1930 la dirección fue asumida por el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, que trasladó la Bauhaus a Berlín en 1932. Cuando los nazis en 1933 cerraron la escuela, sus ideas y sus obras eran ya conocidas en todo el mundo. Muchos de sus miembros emigraron a Estados Unidos, donde las enseñanzas de la Bauhaus llegaron a dominar el arte y la arquitectura durante décadas, contribuyendo enormemente al desarrollo del estilo arquitectónico conocido como International Style.

 

 

 

 

Desnudo bajando una escalera

Desnudo bajando una escalera (1912), del dadaísta Marcel Duchamp, combina las influencias futuristas con las cubistas.

© 2007 Artists Rights Society (ARS), New York / ADAGP, Paris / Estate of Marcel Duchamp/Bridgeman Art Library, London/New York

 

L'eléphant célèbes

Max Ernst estuvo muy influido por el dadaísmo y el surrealismo, como muestra este cuadro, L'eléphant célèbes (1921, Tate Gallery de Londres), donde se entremezclan motivos fantásticos e imágenes oníricas.

© 2007 Artists Rights Society (ARS), New York / ADAGP, Paris. Photo: Tate Gallery, London/Art Resource, NY

 la incertidumbre del poeta

El artista grecoitaliano Giorgio de Chirico pintó en 1913 La incertidumbre del poeta, un cuadro enigmático cercano al surrealismo, que se aleja de la pintura metafísica que practicó en sus primeras obras.

© 2007 Artists Rights Society (ARS), New York / SIAE, Rome./Bridgeman Art Library, London/New York

 

El árbol de los cuervos

Los paisajes del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich están impregnados de un simbolismo religioso. El árbol de los cuervos, pintado alrededor de 1822, se encuentra en el Museo del Louvre en París, Francia.

Scala/Art Resource, NY

 

 

La Virgen con el Niño, de Fouquet

Esta tabla formaba parte del Díptico de Melun, realizado por el pintor francés Jean Fouquet para la capilla de Nuestra Señora de Melun. Fechada en el 1450, actualmente se conserva en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes, Bélgica.

Giraudon/Art Resource, NY

 

Las Meninas

Las Meninas (1656) es un cuadro complejo. Está considerado como la obra maestra de Velázquez. La figura del centro es la infanta Margarita Teresa, hija del rey Felipe IV, flanqueada por dos damas de honor (meninas). A la izquierda del cuadro está el propio Velázquez frente a un enorme lienzo, en el que quizá esté pintando al rey y a la reina, que aparecen reflejados en el espejo del fondo y que ocupaban, por lo tanto, el lugar donde ahora se encuentra el espectador del cuadro. La figura que baja la escalera en el extremo opuesto de la habitación sirve para acentuar el plano horizontal.

Bridgeman Art Library, London/New York

 

 

MURALES DE MEXICO

 

Rufino Tamayo

El estilo de Rufino Tamayo, influenciado por el arte cubista y por la obra de Joan Miró y Paul Klee, se diferencia mucho de la obra de otros pintores latinoamericanos ya que es más abstracto que figurativo. Este mural decora el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México.

Schalwijk/Art Resource, NY

 

 

Diego Rivera

La pintura mural moderna alcanza su cénit con la obra de Diego Rivera, el más prolífico y conocido de los muralistas mexicanos. Este fresco, La civilización tarasca, muestra algunas de las costumbres de este pueblo indígena de México, en este caso el teñido y dibujado de tejidos.

National Institute of Bellas Artes/Bridgeman Art Library, London/New York

 

Jaula para pájaros estilo gótico

El rococó utilizaba en algunas ocasiones formas góticas. Esta jaula para pájaros de caoba y base de metal (1765) tiene la forma de un belvedere (mirador) gótico. Pertenece a la colección del Instituto Smithsonian, en la ciudad de Washington.

Aldo Tutino/Art Resource, NY

 

 

 

 

 

 

Figura de cerámica maya

Algunas de las mejores piezas de cerámica maya son figuras muy elaboradas de dioses, realizadas en terracota. Esta pieza (c. 600-800) representa a una deidad del maíz.

Nefsky/Art Resource, NY

 

 

 

Gustave Doré: Divina Comedia

Los personajes y episodios de la Divina Comedia han inspirado a pintores e ilustradores de todos los tiempos, desde los anónimos artistas de los tiempos de Dante hasta maestros como Eugène Delacroix. Son célebres los grabados del francés Gustave Doré, como esta escena, fechada en 1861, que representa la fuga y persecución de los condenados al Infierno.

Corbis

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El pensador

El pensador, del escultor francés Auguste Rodin, debía constituir en un principio el elemento central del dintel de Las puertas del infierno para el Museo de Artes Decorativas de París. Esta obra, inspirada en el "Infierno" de la Divina Comedia de Dante y en Las flores del mal del poeta francés Charles Baudelaire, refleja una visión pesimista de la vida y de la felicidad. Las puertas del infierno no se completaron nunca y las piezas que se crearon para este proyecto, como El pensador y El beso, se exhiben actualmente como obras independientes.

Vanni/Art Resource, NY

 

 

 

Scapigliatura, movimiento literario y artístico italiano que se desarrolló tras la proclamación del reino de Italia (1861) sobre todo en el norte, y en particular en Milán, capital del mundo editorial y del periodismo.

El término scapigliatura, que significa ‘libertinaje', ‘desenfreno', procede del título de una novela de Cletto Arrighi (seudónimo de Claudio Righetti), El libertinaje y el 6 de febrero (1862), que narra el hecho histórico de la fallida sublevación de Mazzini en Milán en 1853. En la novela la palabra designa a un grupo de jóvenes patriotas anticonformistas y amantes del arte, "dispuestos tanto a lo bueno como a lo malo". En efecto, los escritores scapigliati adoptaron posiciones bastante críticas frente a la literatura y la cultura italianas de su tiempo, admirando sobre todo a autores extranjeros como Baudelaire, Gautier, Heine, Hoffmann, Jean Paul y Poe: una predilección que determinó un positivo efecto de apertura y rejuvenecimiento de la cultura literaria italiana.

Autores de distintas edades, de extracción social muy diversa, de ideología con frecuencia antitética (desde el socialista Paolo Valera hasta Carlo Dossi, colaborador de Francesco Crispi), quedaron unidos por su crítica casi siempre radical a la tradición literaria italiana, y dieron voz al inconformismo y a las contradicciones que caracterizaron al nuevo Estado unitario. Su crítica la realizaron tanto en obras narrativas, como en textos poéticos impresionistas, con contenidos e imágenes muy incisivas (esqueletos, cadáveres, momias). Se trata de textos impregnados de una tensión ideal a la que se contrapone la conciencia de la imposibilidad de una quietud espiritual y la atracción fatal hacia todo aquello que la vida y los cuerpos tienen de menos etéreo y sublime. Sus ideas y provocaciones, que suscitaron vivas polémicas y animadas discusiones, fueron publicadas en algunas revistas scapigliate, como la Cronaca grigia de Arrighi o la Palestra letteraria artistica scientifica de Dossi.

El padre reconocido del movimiento fue Giuseppe Rovani, autor de novelas históricas, admirado sobre todo por Cien años (1869), en la que reconstruye un siglo de la vida milanesa (desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XIX) a través de una miríada de personajes históricos y de ficción en un riquísimo mosaico narrativo alternado con cuadros costumbristas.

Iginio Ugo Tarchetti se ocupó, en cambio, de la novela social (Paolina, 1866, Una noble locura, 1867), y escribió los Cuentos fantásticos (1869), inaugurando un género poco afortunado en Italia. Pero su fama se debe sobre todo a la novela corta Fosca (1869); es el nombre de la protagonista, una mujer fea y enferma de los nervios, que fascina y arrastra casi hasta la locura a Giorgio La Ferlita, un joven y arrogante militar incapaz de sustraerse a esa magia.

Arrigo Boito fue un refinado músico, muy conocido por los libretos de Ópera que escribió para sus propias obras Mefistófeles (1875), y Nerón, representado en La Scala en 1924 bajo la dirección de Toscanini. Para Verdi escribió Otelo y Falstaff. Como poeta compuso Rey Oso (1865) y El libro de los versos (1870), aunque escribió también cuatro novelas, entre las cuales destaca El alfil negro (1867), historia de una partida de ajedrez a muerte entre un negro, Tom, y un blanco, Giorgio Anderssen, en la que cada uno lleva su correspondiente color.

Carlo Alberto Pisani Dossi es el escritor más refinado del grupo: publicó su primera novela, Anteayer-por escrito (1868), cuando contaba sólo dieciocho años; a continuación escribió una novela irónicamente autobiográfica, Vida de Alberto Pisani (1870). Su humorismo se nutre de un lenguaje muy abigarrado en el que elementos dialectales se mezclan con neologismos formando un pastiche muy original, que en algunos casos anticipa la prosa de Gadda.

Emilio Praga fue un buen poeta: Paleta (1862), Penumbras (1864); mientras que Paolo Valera dedicó su vida a denunciar las míseras condiciones del proletariado de la sociedad industrial, con numerosas obras en las que retrató sin mistificaciones a personajes marginales y describió situaciones de degradación: los héroes de sus páginas son prostitutas, pordioseros, mendigos o humildes trabajadores. Un mundo encerrado en el Casone di porta Magenta, el palacio milanés que, con sus míseros habitantes, es el protagonista de la mejor novela de Valera, El gentío (1901).

En Piamonte algunos escritores siguieron a los scapigliati lombardos: Giovanni Faldella (En Viena, un paseo con el lápiz, 1874, y Figuritas, 1875), Giovanni Camerana (Versos, 1907).

Los escritores scapigliati frecuentaron a otros artistas con los cuales compartieron el interés por un nuevo arte moderno: por ejemplo, el libro Amores (1867), de Dossi, fue ilustrado por un pintor scapigliato, Luigi Conconi. Entre estos artistas cabe destacar a Tranquillo Cremona, Daniele Ranzoni y el escultor Giuseppe Grandi. Se trata de una pintura en equilibrio entre el pasado y el presente, entre la tradición y la innovación. En este ambiente se movió también el escultor Medardo Rosso. Gracias a sus esculturas de cera, dedicadas a personajes marginales de la vida urbana, Rosso fue muy admirado por Umberto Boccioni, que fue el que cambió la tendencia impresionista de la scapigliatura a posturas más vanguardistas que condujeron al futurismo.

Pintores, escultores, músicos y escritores de la scapigliatura constituyeron una pequeña sociedad no exenta de contradicciones y profundas discrepancias, pero unida por algunos rasgos que luego sus continuadores exageraron. Una de esas características es el motivo romántico del artista perseguido y pobre, destinado a morir joven (Tarchetti murió de tifus a los treinta años, Camerana y Cremona se suicidaron): un mito favorecido por la lectura de una obra francesa célebre en la época, Escenas de la vida bohemia (1851), de Henri Murger, obra en la que se basa la ópera La Bohème de Puccini.

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PIZZA

 

Mamma Mía !pizza en forma de cono

Es como si una rebanada de pizza y un cono de helado se hubieran fusionado .Su inventor , el chef italiano Rossano Boscolo, unió los tres principales alimentos de exportación de Italia (l a pizza , la pasta y el helado)para crear un nuevo producto que no encaja en ningún grupo alimenticio : la Kono Pizza , comida rápida para los que no tienen tiempo de ir a un restaurante.En dos años ha sido un éxito en Italia .

Revista selecciones

belvedere startini

LA REPUBLICA

 

Quizá La República sea el diálogo más importante escrito por Platón. En él expuso su doctrina social y política, y su teoría del conocimiento, parte de la cual, expresada en el "mito de la caverna", puede leerse a continuación.

Fragmento de La República.

De Platón.

Libro VII.

Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.

-Ya lo veo -dijo.

-Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.

-¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!

-Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?

-¿Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?

-¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?

-¿Qué otra cosa van a ver?

-Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?

-Forzosamente.

-¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que velan pasar?

-No, ¡por Zeus! -dijo.

-Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.

-Es enteramente forzoso -dijo.

-Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?

-Mucho más -dijo.

-Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran?

-Así es -dijo.

-Y, si se lo llevaran de allí a la fuerza -dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?

-No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.

-Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.

-¿Cómo no?

-Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar.

-Necesariamente -dijo.

-Y, después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible y es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.

-Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.

-¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?

-Efectivamente.

-Y, si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente «ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal» o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?

-Eso es lo que creo yo -dijo-: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.

-Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas como a quien deja súbitamente la luz del sol?

-Ciertamente-dijo.

-Y, si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían, si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?

-Claro que sí -dijo.

-Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que vería quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.

-También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.

-Pues bien -dije-, dame también la razón en esto otro: no te extrañes de que los que han llegado a ese punto no quieran ocuparse en asuntos humanos; antes bien, sus almas tienden siempre a permanecer en las alturas, y es natural, creo yo, que así ocurra, al menos si también esto concuerda con la imagen de que se ha hablado.

-Es natural, desde luego -dijo.

-¿Y qué? ¿Crees -dije yo- que haya que extrañarse de que, al pasar un hombre de las contemplaciones divinas a las miserias humanas, se muestre torpe y sumamente ridículo cuando, viendo todavía mal y no hallándose aún suficientemente acostumbrado a las tinieblas que le rodean, se ve obligado a discutir, en los tribunales o en otro lugar cualquiera, acerca de las sombras de lo justo o de las imágenes de que son ellas reflejo y a contender acerca del modo en que interpretan estas cosas los que jamás han visto la justicia en sí?

-No es nada extraño -dijo.

-Antes bien -dije-, toda persona razonable debe recordar que son dos las maneras y dos las causas por las cuales se ofuscan los ojos: al pasar de la luz a la tiniebla y al pasar de la tiniebla a la luz. Y, una vez haya pensado que también le ocurre lo mismo al alma, no se reirá insensatamente cuando vea a alguna que, por estar ofuscada, no es capaz de discernir los objetos, sino que averiguará si es que, viniendo de una vida más luminosa, está cegada por falta de costumbre o si, al pasar de una mayor ignorancia a una mayor luz, se ha deslumbrado por el exceso de ésta; y así considerará dichosa a la primera alma, que de tal manera se conduce y vive, y compadecerá a la otra, o bien, si quiere reírse de ella, esa su risa será menos ridícula que si se burlara del alma que desciende de la luz.

-Es muy razonable -asintió- lo que dices.

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Beowulf

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Saltar a navegación, búsqueda Para otros usos de este término, véase Beowulf (desambiguación). Primera página del poema Beowulf.

Beowulf es el héroe del poema épico anglosajón anónimo, que fue escrito en inglés antiguo en verso aliterativo. Con 3.182 versos, contiene mucho más material que cualquier obra similar en su mismo idioma, y representa alrededor del 10% del corpus existente del verso anglosajón.

El único manuscrito que se ha conservado data del siglo IX o X. Aunque el poema no tiene título en el manuscrito, se le ha llamado Beowulf desde principios del siglo XIX.

Su importancia como epopeya es equiparable a la del Cantar de los Nibelungos, Cantar de mío Cid, la Canción de Roldán o el Lebor Gabála Érenn (Libro de las Conquistas de Irlanda). Se estima que el poema se redactó en la primera mitad del siglo VIII, aunque este tema es objeto de debate. La acción que narra se sitúa en los siglos V-VI d.C.

Tiene dos grandes partes: la primera sucede durante la juventud de Beowulf, y narra cómo acude en ayuda de los daneses o jutos, que sufrían los ataques de un ogro gigantesco (Grendel), y tras matar a éste, se enfrenta a su terrible madre; en la segunda parte Beowulf ya es el rey de los gautas y pelea hasta la muerte con un dragón.

LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA

 

La persistencia de la memoria

La persistencia de la memoria (1931), del pintor surrealista Salvador Dalí, es uno de los cuadros más famosos del siglo XX. Dalí describía su obra como "fotografías de sueños pintadas a mano". La extraña forma que aparece en primer plano está tomada de El jardín de las delicias (c. 1505-1510) de El Bosco.

FENOMENO hirst

 

Julio Aguilar
El Universal
Martes 14 de octubre de 2008
sociedad@eluniversal.com.mx

Damien Hirst, el artista vivo más cotizado del mundo, se lo debe todo a un hombre: Frank Dunphy, un contador de 70 años que, apartado de los reflectores mediáticos, ha cimbrado el mercado mundial del arte con sus iniciativas descabelladas.

Hasta hace muy poco la prensa británica comenzó a interesarse en este hombre sencillo, discreto, rubicundo, con fuerte acento irlandés. Hoy está claro que no puede comprenderse el fenómeno que representa Hirst si no se toma en cuenta a Dunphy, el verdadero cerebro detrás de esta historia de éxito.

"En realidad no hubiera podido estar aquí sin Frank [...] El dinero no me preocupaba. O pretendía que me tenía sin cuidado. Pero cuando una cifra comienza a elevarse, es difícil aparentar que no te preocupa. Da miedo meter la pata. Él me curó del miedo", contó el artista al diario The Guardian hace unos meses, cuando el mercado del arte aún no se reponía de la venta en 63 millones de euros de la pieza For the Love of God, un cráneo de platino cuajado de 8 mil 601 diamantes.

Pero la relación entre Dunphy y Hirst viene desde 1995, cuando el irlandés tomó la contabilidad de Damien, entonces de 28 años de edad. A comienzos de esta década, Dunphy, sin ninguna experiencia en el mundo del arte, también se convirtió en representante del muchacho. Aún más: en el mundo del inseguro artista, el irlandés se asumió en figura paterna que organizó su vida y lo orientó para traspasar sin pruritos la frontera entre el mundo de la cultura y del espectáculo.

Antes de la venta del cráneo de platino y diamantes en 2007, y de la escandalosa subasta de obras de Hirst en Sotheby's los pasados 15 y 16 de septiembre por un monto de 240 millones de dólares, Dunphy organizó en 2004 otra subasta, con poca difusión fuera de Gran Bretaña, cuyo éxito fue crucial para los siguientes experimentos especulativos.

Pharmacy, un restaurante londinense abierto por Hirst fracasó, y Dunphy entró en acción: aconsejó a su pupilo subastar en Sotheby's los muebles y accesorios. El resultado fue un éxito rotundo de 11 millones de libras. Sin embargo, no queda claro qué porcentaje de objetos fue adquirido por el propio Hirst y Dunphy para estimular a los potenciales compradores y alcanzar el espectacular éxito. La misma estrategia fue aplicada tanto en la venta del cráneo, comprado por un consorcio con capital de Hirst y Dunphy, como en la reciente subasta de Sotheby's, en la que otros socios pujaron por las piezas ofreciendo precios inauditos.

Las hazañas comerciales de Hirst tienen mucho de espectáculo. Detrás de esto también está Dunphy, quien en los años 60 y 70 llevó la contabilidad de celebridades como el payaso Coco, de la nudista Peaches Page y otros artistas bizarros entonces muy populares en Gran Bretaña. Durante años el medio circense fue su ambiente.

Desde que Hirst se sometió a las decisiones del irlandés, éste consiguió que las comisiones de las galerías pasaran de 50% hasta 10%. De cualquier manera, las ganancias para todos han sido increíbles. Hoy se calcula que la fortuna de Hirst supera los mil millones de dólares, administrada por Dunphy, hoy también conocido como "Mister 10%", por el monto de la rebanada que esta especie de doctor Frankenstein obtiene de su obra maestra llamada Damien Hirst.

 

 

 

 

FENOMENO hirst

 

Julio Aguilar
El Universal
Martes 14 de octubre de 2008
sociedad@eluniversal.com.mx

Damien Hirst, el artista vivo más cotizado del mundo, se lo debe todo a un hombre: Frank Dunphy, un contador de 70 años que, apartado de los reflectores mediáticos, ha cimbrado el mercado mundial del arte con sus iniciativas descabelladas.

Hasta hace muy poco la prensa británica comenzó a interesarse en este hombre sencillo, discreto, rubicundo, con fuerte acento irlandés. Hoy está claro que no puede comprenderse el fenómeno que representa Hirst si no se toma en cuenta a Dunphy, el verdadero cerebro detrás de esta historia de éxito.

"En realidad no hubiera podido estar aquí sin Frank [...] El dinero no me preocupaba. O pretendía que me tenía sin cuidado. Pero cuando una cifra comienza a elevarse, es difícil aparentar que no te preocupa. Da miedo meter la pata. Él me curó del miedo", contó el artista al diario The Guardian hace unos meses, cuando el mercado del arte aún no se reponía de la venta en 63 millones de euros de la pieza For the Love of God, un cráneo de platino cuajado de 8 mil 601 diamantes.

Pero la relación entre Dunphy y Hirst viene desde 1995, cuando el irlandés tomó la contabilidad de Damien, entonces de 28 años de edad. A comienzos de esta década, Dunphy, sin ninguna experiencia en el mundo del arte, también se convirtió en representante del muchacho. Aún más: en el mundo del inseguro artista, el irlandés se asumió en figura paterna que organizó su vida y lo orientó para traspasar sin pruritos la frontera entre el mundo de la cultura y del espectáculo.

Antes de la venta del cráneo de platino y diamantes en 2007, y de la escandalosa subasta de obras de Hirst en Sotheby's los pasados 15 y 16 de septiembre por un monto de 240 millones de dólares, Dunphy organizó en 2004 otra subasta, con poca difusión fuera de Gran Bretaña, cuyo éxito fue crucial para los siguientes experimentos especulativos.

Pharmacy, un restaurante londinense abierto por Hirst fracasó, y Dunphy entró en acción: aconsejó a su pupilo subastar en Sotheby's los muebles y accesorios. El resultado fue un éxito rotundo de 11 millones de libras. Sin embargo, no queda claro qué porcentaje de objetos fue adquirido por el propio Hirst y Dunphy para estimular a los potenciales compradores y alcanzar el espectacular éxito. La misma estrategia fue aplicada tanto en la venta del cráneo, comprado por un consorcio con capital de Hirst y Dunphy, como en la reciente subasta de Sotheby's, en la que otros socios pujaron por las piezas ofreciendo precios inauditos.

Las hazañas comerciales de Hirst tienen mucho de espectáculo. Detrás de esto también está Dunphy, quien en los años 60 y 70 llevó la contabilidad de celebridades como el payaso Coco, de la nudista Peaches Page y otros artistas bizarros entonces muy populares en Gran Bretaña. Durante años el medio circense fue su ambiente.

Desde que Hirst se sometió a las decisiones del irlandés, éste consiguió que las comisiones de las galerías pasaran de 50% hasta 10%. De cualquier manera, las ganancias para todos han sido increíbles. Hoy se calcula que la fortuna de Hirst supera los mil millones de dólares, administrada por Dunphy, hoy también conocido como "Mister 10%", por el monto de la rebanada que esta especie de doctor Frankenstein obtiene de su obra maestra llamada Damien Hirst.